Nadie se pone de acuerdo con la existencia, o no, del Misterio. Unos creen a ciegas en él y otros niegan cualquier atisbo de él. Los más prácticos, se definen como agnósticos, o sea, ni fu ni fa

"Desacuerdos con Dios" es un pequeño librito grande en el que mantengo mis particulares "peleas" con el que algunos llaman Todopoderoso, otros lo conocen por el "Sin-nombre".

Desde siempre, si es que existe, me gustó llamarle el Misterio. Y es que no sé de su voz, porque siempre, machaconamente siempre, permanece en silencio.

 

 

SÓLO AQUÍ

 

¿Más allá, para qué? Es aquí donde

quiero vivir. En este tiempo que amo

y que odio. Con la luz que yo reclamo

y la sombra que rápida la esconde.

 

Sólo aquí. Con el Dios que no responde

a la angustia del grito con que bramo

mi dolor. Sólo aquí, donde derramo

las gotas de la vida al triste son de

 

saber que se termina este camino

del que soy solitario peregrino.

Sólo aquí: por la tierra y la miseria,

 

por el manto de cielo de este infierno,

por la sangre que mana de esta arteria

que arrastra en su morir todo lo eterno.