Para intentar escribir "Silabario de amor", escondí en el fondo del baúl de los objetos olvidados, las armas urbanas (muy especialmente la "visa" y los comprimidos azules).   Vestí un viejo poncho, caminé desnudo por una ancha playa del sudoeste andaluz.   Solamente vi mar, sol, luna, juncos, dunas, gaviotas, marisma y una blanca yegua.   Sentí a Dios y a mí mismo. Fui feliz. Tambien Gérsom, mi perro de las noches amarilas.

ATIENDE MI SUSURRO

 

Atiende mi susurro desgranado

en las bajas marismas

donde las aves bailan vuelos de luna roja.

Son palabras nacidas entre playas

y mar y dunas leves.

Son mías, pero en ti nacen y viven.

Escucha su canción:

Te quiero en la quietud de mis noches de seda.

Más allá de este tiempo que empaña mis amores.

Como las aves aman las ramas donde duermen.

No te sientas perdida, compañera feliz

en el adiós azul de mi tiempo de ayer.

Pasaré mi desierto con las frágiles dunas.

En las noches calladas encontraré tus luces.

Cada estrella será sendero de esmeralda.

Ya presiento la aurora por levante venir.

Será un ardiente mar de acantilados tuyos.

Los oscuros lamentos se harán flores abiertas.

No te pierdas ya siempre. Renace. No te pierdas

por los páramos quietos y muertos del silencio.

Música de esperanza derraman mis palabras

donde las aves bailan vuelos de luna blanca.

 

 

ALCANZO EN TU PENUMBRA

 

Alcanzo en tu penumbra de silueta perdida

la dicha de tenerte sumisa a mi ilusión.

No te inquietes por ello, bailarina de dioses

que danzas endiosada los juegos del amor.

 

Cesa en tu baile azul, oh linda mariposa,

gaviota de mi mar, verde y pálido junco,

espuma lujuriosa de besos desbocados.

Cesa en tu danza alada, sortija de Saturno.

 

Camina con tu pelo suelto que se derrama

por tus hombros de plata. Cruza la niebla gris

y pósate en mis brazos como pluma sin ave,

ingrávida, sin cuerpo, deslizándote en mí.

 

Y ahora, besa el llanto de mis versos sutiles,

de mi vida que canta la angustia del presente.

Escancia sobre el cáliz tu risa desmayada

que yo beberé lento tu vasija de muerte.