Presentó su más reciente creación lírica en la sede de la Fundación Unicaja de Málaga, contando como maestros de ceremonia con el escritor Manuel Alcántara y el Presidente de la Asociación de Críticos Andaluces Francisco Morales Lomas.







(Notica publicada en la web www.aceandalucia.org) El pasado 28 de octubre, José García Pérez presentó su más reciente creación lírica “Donde el viento silba nácar”, en la sede de la Fundación Unicaja de Málaga, contando como maestros de ceremonia con el escritor Manuel Alcántara y el Presidente de la Asociación de Críticos Andaluces Francisco Morales Lomas.

 

          "Donde el viento silba nácar", es una selección de poemas cuyo texto, dividido en seis bloques, contiene coplas, romances y romancillos, décimas, sonetos, seguidillas, coplillas, soleares y sextinas, con el que el autor hace gala de un clasicismo vivencial y cotidiano (en palabras de Morales Lomas) extraordinario, y en el que el poeta sintetiza y mezcla en un sincretismo lírico lo íntimo y lo cotidiano, atrapando con sus versos al lector, con la frescura de lo vivido.

 

          El acto de presentación contó, igualmente, con la presencia de Mariano Vergara, vicepresidente de la Fundación Unicaja, quien se mostró satisfecho  del patrocinio de la obra a pesar de la crisis”, en la línea habitual de apoyo a la cultura que sigue manteniendo esta entidad, dando paso al poeta, periodista y Premio Nacional de Literatura, Manuel Alcántara, que en su introducción y hablando de la poesía, recordó las palabras de San Agustín: “la poesía es el vino del diablo y los dos queremos llevarle la contraria, somos partidarios de ambas, de la poesía y del vino”, añadiendo que “ser poeta no es una profesión, es el mundo separado dentro del mundo, un poeta es o pretende ser un revelador del universo, mientras un periodista es contador de lo cotidiano” en clara referencia a las pasiones que comparte con José García: la poesía y el periodismo, añadiendo (en alusión a García Pérez) que: es un excelente compañero con el que he recorrido pueblos, como juglares, encontrando en los lugares más insospechados receptores de la poesía.

 

          Seguidamente intervino  Morales Lomas, autor del prólogo del poemario, que destacó que Donde el viento silba nácar" “no es sólo una antología de poemas al uso, es fundamentalmente un legado poético, la floresta de sus poemas, la donación transmitida a las generaciones venideras. Esta selección personal del autor posee unas condiciones selectivas precisas que nacen de su voluntad libérrima y se sostienen sobre un monumento al paso del tiempo y una concepción concreta de la existencia, así como a un compromiso vital y personal con ella. Son vida, toman la carne de la palabra y se hacen cuerpo estético, música y organismo vivo. Podríamos decir que su poesía tiene en ese ámbito connotaciones sociales y sentimentales. La palabra es para García Pérez la razón de perderse en el sentimiento”.

 

          El acto finalizó con la lectura de una amplia selección de poemas por parte del autor.