Los países miembros de la OTAN, España entre ellos, se han reunido en Lisboa para estudiar la retirada de las tropas internacionales de liberación-ocupación y han acordado que para el año 2014 el repliegue debe ser una realidad en Afganistán.

 

Nuestro país lo iniciará en 2011 y se completará en la primavera de 2012, a nadie se le escapa que si la “cosa” es así, tal repliegue coincidirá con el inicio de las elecciones generales; pues bueno.

 

No sé si lo acordado se realiza porque se da por ganada la “partida” o si es que los ejércitos en misiones de “paz” han dado por pacificado a ese indomable país, cuna de los señores de la guerra, refugio de los talibanes y campo de adormideras para buena parte de mundo.

 

Celebradas unas elecciones “democráticas” a punta de metralleta y bajo la música infernal de bombas y atentados, nos quieren hacer creer, a mí desde luego que no, que tan sólo queda que los ánimos afganos se dulcifiquen y todo vuelva a ser igual que “ayer”: Bin Laden escondido en las montañas y siendo actor principal de una serie de videos acojonantes, los señores de las guerra paseado en los tanques rusos por los campos de opio y los talibanes colocando a sus mujeres el burka y a todo el que se “mueva” occidentalmente colgándolo del primer palo asequible.

 

Pensemos, sin pasión bélica y sin el ardor guerrero de la fiel infantería, para qué ha servido que algunos de aquí y otros de allí pasaran a peor vida, y que nuestras huchas de cerditos se hayan hecho añicos en ese trasiego de soldadesca para allá y la muerte para acá.

 

Nadie con dos dedos de frente puede pensar que la OTAN, o sea, EEUU y unos cuantos miles de soldados desperdigados de varias naciones, incluida la nuestra, pueda cantar victoria con los dedos índice y corazón.